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Tengo el honor y la satisfacción de asumir la responsabilidad que me han confiado mis pares para conducir durante los próximos cuatro años los destinos del Colegio de Abogados del Departamento Judicial de Lomas de Zamora y quiero poder expresarles cuales son mis sensaciones y pensamiento acerca de la administración de justicia. Parto de un principio básico, el ejercicio profesional es esencial para la justicia, por lo tanto entiendo que es fundamental el accionar de la colegiación como instrumento idóneo para colaborar en la mejora del servicio de administración de justicia. Ese rol esencial se ejerce en una interacción con los miembros del Poder Judicial, situación que no puede entenderse sin comprender el complejo escenario de nuestro país. En primer lugar porque desde la recuperación de democrática de 1983, se generó un renacer acerca de la idea de justicia reclamable por la sociedad que llevó como estandarte la búsqueda de la verdad en referencia a la violación de los Derechos Humanos entre 1976 y 1983. Y en segundo lugar, esa tarea judicial fue y es vista, como la mejor garantía en el presente y en el futuro para evitar las arbitrariedades y el avasallamiento de los derechos y garantías individuales. En continuidad con aquellos acontecimientos, se implementaron una serie de ajustes estructurales en la década del 90, que generando enormes consecuencias sociales, puso en el centro de la opinión pública cuales eran los mecanismos existentes para proteger los derechos sociales y económicos de los sectores más vulnerables en nuestro país. Por lo tanto, se puede advertir que por diversos motivos, tanto en la década del 80, como en los ´90, gran parte del debate político y de la expectativa social estuvo depositada en el desenvolvimiento del poder judicial. Esta expectativa exige que comprendamos la esperanza de la sociedad en la justicia.
Como Uds. saben, existen falencias que afectan nuestra credibilidad. Permítanme entonces señalar que tenemos tres victimas explicitas de esta falencia, en primer lugar la sociedad porque no encuentra lo que busca en ese servicio, en segundo lugar los colegas magistrados quienes se ven desbordados en su tarea y en tercer lugar nosotros, los abogados, quienes sufrimos a diario el deterioro de nuestras condiciones de trabajo y que vamos cediendo dignidad para poder cumplir con nuestros patrocinados.
Entendemos el espíritu de la Ley 5177 no sólo como el referido al gobierno de la matricula, sino en un sentido mucho más amplio, como una verdadera y real necesidad del estado de derecho, promoviendo actividades que incluyan y potencien la presencia de los abogados en los temas de debate público. Reivindicamos en ese sentido el rol de la universidad pública como espacio de formación profesional, producción de conocimiento y apertura intelectual. Los abogados debemos ser parte de esa vida académica para potenciar la transferencia hacia las estrategias que aporten al desarrollo nacional. Con convicción y firmeza vamos a defender ese atributo que el Estado ha delegado en las universidades, su titulo habilita el ejercicio de la profesión. Sin perjuicio de ello, entendemos que los títulos universitarios en su condición de habilitantes requieren de una complementación, ya que los cambios legislativos, los nuevos criterios jurisprudenciales y las nuevas elaboraciones doctrinarias, nos obligan a una actualización permanente.
Todas estas actividades requieren de un mayor compromiso en el vinculo entre la colegiación y quienes transfieren conocimiento. Debemos ampliar los convenios existentes con las universidades para acrecentar la oferta de capacitación jurídica. Esta unión involucra un trabajo en conjunto ofreciendo a nuestros matriculados nuevas propuestas que aporten, no solamente títulos académicos, sino las herramientas que le permitan enfrentar con seguridad los nuevos desafíos de la profesión.
La capacidad y la idoneidad del abogado son fundamentales para una mejor calidad del sistema judicial. De una buena demanda, de una fundada querella, de un buen ofrecimiento de prueba, de un buen alegato, derivara necesariamente una sentencia correcta y debidamente ajustada a derecho. En síntesis, nos convertiremos en un espacio generador de actividades de calidad para la participación, la formación, la capacitación y la actualización profesional.
Debemos reforzar nuestra participación en todos los ámbitos que correspondan a la defensa activa de las incumbencias profesionales. Estamos dispuestos al debate con una presencia constante en todos y cada uno de los lugares donde la colegiación nos necesite. Será fundamental que todos los colegas nos acompañen en esta importante lucha, sepan que no es una actitud corporativa, es una legítima defensa de nuestros ámbitos laborales.
Existe una serie de medidas que bien implementadas mejorarán las condiciones de trabajo de los abogados y por lo tanto, del funcionamiento integral del sistema. El ejercicio de la profesión en este departamento judicial esta signado por las condiciones sociales del Gran Buenos Aires, en donde a pesar de las mejoras de los últimos años, las dificultades siguen existiendo. Por lo tanto, nuestra profesión requiere de una particular sensibilidad social, acercando los ideales de justicia hacia quienes más los necesitan.
Entendemos el acceso a la justicia no como el acceso a la jurisdicción, sino como el acceso a la equidad y a la plena vigencia de los derechos civiles, políticos y sociales consagrados en la Constitución y los tratados internacionales.
Creo que en la acción, la del trabajo diario y constante, la del diálogo permanente y constructivo entre todos los abogados y también con los abogados magistrados, quienes a pesar de sus enormes responsabilidades, deben ser junto con este Colegio el vector de cambio de la justicia como servicio publico. Por lo tanto, es necesario brindar desde la colegiación soluciones prácticas, concretas y posibles, que nos permitan mejorar el trabajo de los abogados en este departamento judicial. En ese sentido:
· Solicitaremos que se arbitren los medios para la utilización de los nuevos espacios construidos en el palacio de tribunales.
· Informatizaremos el proceso de notificaciones judiciales al domicilio constituido, el que implementado, permitirá economizar hasta un 40% los tiempos procesales.
· Impulsaremos el proyecto de ley de firma digital habilitando a este colegio como entidad certificante.
· Exigiremos a las autoridades del Banco Provincia que adopten las medidas correspondientes para que la sucursal tribunales recupere la finalidad para la cual fue creada: ser el Banco para las tramitaciones judiciales, ser el banco de los abogados.
· Solicitaremos la urgente implementación de las ventanillas rápidas en todos los juzgados para mejorar y agilizar la atención al colega.
· Implementaremos el programa de asistencia tutorial para poner a disposición de los noveles abogados espacios de consulta que faciliten su labor profesional.
· Remodelaremos la sala de profesionales e incorporaremos tecnología adecuada a las necesidades de los colegas.
· Ampliaremos el estacionamiento, ya que somos consientes de las necesidades que aquejan a los matriculados.
· Continuaremos fomentando la tarea de la comisión de deportes como un espacio de encuentro que nos identifica como colegio, compartiendo el anhelo de lograr en algún momento nuestro propio campo de deportes
· Ampliaremos la tarea del consultorio jurídico gratuito para que se desarrollen, en convenio con las universidades, programas de alfabetización y extensionismo jurídico.
· Crearemos la Secretaria de Derechos Humanos para darle una mayor presencia la Colegio en pos de garantizar la protección y desarrollo de los derechos de todos los ciudadanos.
· Inauguraremos la Escuela de Posgrado que funcionará en la histórica casa de Alem como espacio de formación, capacitación e investigación.
· Avanzaremos desde la comisión del MERCOSUR en la discusión acerca de las homologaciones de títulos profesionales a nivel regional.
· Reeditaremos la revista jurídica del CALZ para que trabajando en conjunto con la Facultad de Derecho y la Unión de Magistrados generemos un espacio de publicación que incluya legislación, jurisprudencia y doctrina actualizada.
· Instalaremos delegaciones de nuestro colegio en cada uno de los distritos donde se avance en la descentralización judicial.
· Trabajaremos para construir en nuestro predio un edificio que pueda ser utilizado, a los fines de que se cumpla con mayor comodidad, la función jurisdiccional del Estado dependiente de la Suprema Corte. Esto constituirá un hecho inédito en el país, que un Colegio de abogados construirá un edificio para uso judicial. Trabajo que requerirá de la coordinación y complementación de este Colegio con el Municipio de Lomas de Zamora, el Ministerio de Justicia, la Suprema Corte y la Caja de Previsión Social.
Colegas y amigos:
Mi compromiso es con la búsqueda y la generación de nuevos consensos.
Mi compromiso es con la defensa irrestricta de los valores de nuestra profesión y los derechos humanos.
Mi compromiso es trabajar para mantener la dignidad y el decoro profesional frente a cualquier amenaza que turbe el ejercicio de la abogacía.
Quiero hacer una especial mención a quienes me precedieron en el cargo, tanto a las gestiones del Dr. Juan Carlos Abud, como a la del Dr. Alejandro Tullio, que han posibilitado el crecimiento y el desarrollo de esta colegiación en forma plural. Quienes en ella participamos, asumimos el compromiso de mantener esa política que permitió alcanzar para esta ocasión, una lista de unidad que reivindica el consenso de nuestra tarea colegial.
Quiero valorar la presencia de todos Uds. y de este equipo de trabajo que asume la responsabilidad de concretar los anhelos y aspiraciones de todos los abogados de la matricula. Nuestra diaria presencia en el edificio permitirá que Uds. sientan que el Colegio es de todos.
A mis colegas les garantizo mi compromiso. A los funcionarios judiciales les pido colaboración. A los actores políticos y sociales les pido que escuchen a la colegiación. A los profesionales universitarios que sigan siendo responsables en la formación de los futuros abogados. A las autoridades de los diferentes colegios les agradezco su generosidad y les ofrezco lealtad y compromiso. A mis compañeros de militancia les agradezco una vez más y les pido mantener vigentes los principios de siempre.
Sé que el camino es largo y lleno de escollos, también sé de nuestras falencias y equivocaciones, pero hay una sola cuestión sobre la que tengo certeza absoluta: “Este Colegio no claudicará ni un solo instante en mantener vigente la dignidad de la tarea del abogado”.
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